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Piedad Córdoba

Terminei a entrevista (…) perguntando-a sobre os turbantes que usa. O que escondem? ?Uma cabeça cheia de idéias?, me respondeu com um sorriso, para logo explicar que o turbante, para ela, significa meu orgulho total por pertencer à afrodescendência da América Latina e Colômbia.

Piedad Esneda Córdoba Ruiz (Medellín, 25 de enero de 1955), es una abogada y política de Colombia. Senadora de la República desde 1994. Ha sido miembro del Partido Liberal durante toda su vida política y es la líder del movimiento Poder Ciudadano Siglo XXI, ubicado en el ala izquierda de este partido político. Como congresista ha trabajado principalmente por los derechos de la mujer, las minorías étnicas y sexuales y los derechos humanos.

En agosto de 2007 Córdoba se involucró en el tema del acuerdo humanitario entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del presidente Álvaro Uribe autorizada por el gobierno del cual es opositora, durante su mediación logró, junto con el presidente venezolano Hugo Chávez, la liberación unilateral de 6 rehenes políticos que permanecieron en poder de las FARC durante varios años. Debido a sus posiciones políticas recibió múltiples críticas y una percepción negativa en varios sectores de la opinión pública, mientras otros sectores respaldaron su gestión por la cual en 2008 fue nominada al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Piedad Córdoba es una de las personalidades políticas investigadas por las autoridades colombianas con base en algunos correos electrónicos encontrados en los computadores de Raúl Reyes divulgados en los primeros meses de 2008, por presuntas relaciones con las FARC.Córdoba ha negado las acusaciones y habla de persecución política en su contra.

©Reuters

Piedad Córdoba continuó trabajando por la liberación de los secuestrados y logró convocar a un grupo de intelectuales de varios países para iniciar un diálogo epistolar con la cúpula de las FARC.Por sus intensos trabajos en favor de la paz y para darle visibilidad internacional a una solución pacifica del conflicto armado colombiano, Adolfo Pérez Esquivel propuso públicamente, y de manera formal ante el Comité del premio Nobel en Oslo, su nombre como candidata al Premio Nobel de la Paz 2009.La senadora se declaró no merecedora del premio. Gracias al intercambio epistolar las FARC respondieron los pronunciamientos de Córdoba y su grupo Colombianos por la Paz y decidiron liberar unilateralmente a tres policías y un soldado y a los últimos dos rehenes políticos que permanecían en su poder. Para la operación de la liberación, llevada a cabo en febrero de 2009, la senadora contó con el apoyo de el CICR y el gobierno de Brasil, así como con la autorización del gobierno colombiano.

DISCURSO DE LA SENADORA PIEDAD CORDOBA EN EL HOMENAJE OFRECIDO POR LA FUNDACION VIVAMOS HUMANOS

Muchas gracias, llena de esperanza y fe en el logro de la paz  y  de  gratitud recibo este  homenaje y la distinción, pero antes que todo quiero dar un Saludo a todos los colombianos/as presentes, un especial saludo  al  Ex Presidente Ernesto Samper Pizano, a su esposa Jacquin Strouss de Samper, al Dr. Mario Iguarán, Fiscal General de la Nación,al Dr. Eduardo Verano de la Rosa, Gobernador del Atlántico, al Ex Fiscal General de la nación y Precandidato Presidencial Doctor Alfonso Gómez Méndez, al Ex Procurador Jaime Bernal Cuéllar, a los descendientes del Ex Presidente Alfonso López Michelsen, a los miembros y el equipo de la fundación Vivamos Humanos, en especial a Isabelita Martínez y Consuelo Sánchez, a los compañeros políticos liberados de cautiverio por la FARC-EP  y sus esposas, a los familiares de miembros de la Fuerza Pública liberados y los que aún se encuentran retenidos, en especial a Marleny Orjuela de ASFAMIPAZ y a Ma. Teresa Paredes esposa del General Mendieta y sus hijos.

Saludo también fraternamente a los compañeros de Colombianas y colombianos por la Paz, a los integrantes del Partido Liberal Colombiano y de mi movimiento Poder Ciudadano, a las autoridades diplomáticas, civiles y eclesiásticas presentes. Así como, a los señores de los medios de comunicación. A todos y todas gracias por acompañarme en este día.

Quienes hoy me acompañan en este acto, saben que mi vida ha sido un proceso continuo y sin desfallecimiento en la lucha por lograr la inclusión y la justicia social para todas y todos los que hemos sido excluidas y excluidos por el color de la piel, la orientación sexual, la condición económica o las creencias religiosas o políticas. Mi cuerpo como el de grandes colectivos de colombianas y colombianas ha estado marcado por la EXCLUSION.  Haber vivido lo peor nos da la oportunidad, la esperanza y la fe de construir un país y una casa sin exclusiones y opresiones.

La lucha emprendida ha sido larga y aún no termina, pero estoy convencida que en esta tarea estamos empeñadas y empeñados cada vez más colombianas y colombianos que deseamos un presente y un futuro en paz y en democracia. En esta tarea no he estado sola me han acompañado mi familia, mis hijos, mi hija, mis amigas, mis amigos, militantes políticos del partido Liberal. Me han acompañado mujeres, jóvenes, líderes sociales y políticos que como yo están convencidos y convencidas que la tarea más importante en nuestro país es el logro de la paz y la construcción de una democracia incluyente, pluralista, una democracia para los pueblos indígenas, para las comunidades negras, para las niñas y niños, para la juventud, para lesbianas, gay, transexuales y transgénero. Una democracia con espacio para todas y todos. Creo  mucho en nosotros y en  este país!

Vivimos tiempos de turbulencias, los cuales se reflejan  en la falta de acceso a cupos universitarios, la violencia que continua azotando nuestras  casas y calles; el desempleo, el enriquecimiento desmedido y obsceno de unos pocos y correspondiente empobrecimiento progresivo de grandes colectivos de colombianas y colombianos, la entrega de nuestros recursos naturales a intereses foráneos; la pérdida de valores éticos que día a día degrada nuestra condición humana. Asistimos a situaciones como el asesinato de los indígenas AWÁS, los falsos positivos,  las interceptaciones, las desapariciones; Pero a pesar de todas estos momentos tan difíciles, yo estoy convencida de que la paz y la democracia deben ser una promesa que podamos cumplir .

Una promesa de progreso!; una promesa de vida! Una promesa de oportunidades! Una promesa de justicia. Pero mas importante que todas las anteriores una promesa de Paz!!!

Estoy convencida que  Colombia es una promesa incumplida de paz, porque este país esta en luto desde hace mas de 100 años; llevamos un luto  generacional  que principió con la  muerte de los colombianos en la  Guerra de los mil días, que diezmó a nuestro país;  sin recuperarnos todavía de este evento; se continúo  y se continúa con la violencia,  en donde el Partido Liberal ha perdido a líderes como Gaitán y Colombia ha perdido tanto a líderes como a colombianas y colombianas del común, cuyo único crimen fue levantar su voz de protesta para exigir un sociedad justa e incluyente.

Colombia es una promesa incumplida de paz porque también la protesta, la oposición se criminalizan, se cierran espacios para el debate pluralista, para la lucha política democrática y para muchas compatriotas la salida ha sido la lucha armada, no podemos tercamente continuar negando a esas personas que decidieron enfrentar el establecimiento por medio de las armas para resolver sus diferencias, esto  contribuye a no resolver la guerra; esa negación es como tener un dolor en una mano y decir “la mano esta enferma, no yo”

En este transcurso , o luto, también  hemos perdido  a líderes como mi asesor, compañero y amigo Jaime Gómez Velásquez, a Luis Carlos Galán, a Carlos Pizarro, a Manuel Cepeda y   si miramos hacia un pasado muy reciente podemos afirmar que en los últimos veinte años al menos medio millón de colombianos, entre ellos los de la Unión patriótica, han perdido su vida a causa de la guerra interna que vivimos.

Cada una de las colombianas y colombianos tenemos en nuestro cuerpo las cicatrices de la violencia, la exclusión, la negación, el asesinato, la desaparición, el desplazamiento forzado. Son cicatrices aún abiertas, pero es el momento que nos demos a la tarea individual y colectiva de cerrarlas ya! ! Es nuestra Obligación!!

Es nuestra obligación!
Cambiar este luto  y devolvernos  la esperanza a colombianos  y colombianos!!
Es nuestra Obligación!
Cambiar el Luto por la paz!!
Es nuestra obligación!
En lugar de  utilizar el luto de los muertos de la guerra como resultados positivo, debemos utilizarlo como una oportunidad de reflexión y cambio
Es nuestra obligación!
No dejarles de enseñanza!! a las generaciones siguientes!! que matando es la manera como se resuelven  los problemas!!!!!

Y es que nos acostumbramos a utilizar las armas para comunicar nuestras diferencias y esto es un fenómeno de tipo social,  la mayoría de los muertos en este país no se dan por la guerra con los paramilitares, ni con la guerrilla; la mayoría de los muertos en este país de acuerdo a las estadísticas, se dan por la violencia callejera, por la violencia en la casa. Por esto estoy convencida que es muy importante utilizar los escenarios de dialogo para mostrarle al país que si se pueden resolver los conflictos dialogando y no a balazos; no podemos dejar como legado a las generaciones presentes y futuras que la violencia es más rentable que el dialogo que la guerra es más útil que la paz! Se los demostraremos con hechos concretos los colombianas y colombianos por la paz en el futuro próximo

Por eso, como muchos de ustedes, al igual que yo estamos determinados a trabajar para mejorar las oportunidades de vida en este país y mas concretamente  por alcanzar la paz.

No puede ser que mis hijos y muchos de las hijas e hijos de los que estamos aquí hoy, tengan que estar por fuera del país porque este país  no les brinda la posibilidad de construir proyectos de vida dignos, no tienen oportunidades  de educación, empleo, recreación y vivienda. No puede ser que en este espiral de exclusiones las mujeres jóvenes se tengan que prostituir para poder sobrevivir o los muchachos ingresar a cualquiera de los ejércitos para tener una oportunidad de vida. Ante esta situación no podemos y no debemos continuar por el camino del no futuro para las jóvenes y los jóvenes. Es nuestra obligación contribuir a construir una Colombia para ellos y para ellas.

Esta crisis  no es el fin,  es una oportunidad para cambiar y salir de lo que no funciona, para enderezar el camino y dirigirnos sin cansancio hacia la construcción de una democracia incluyente y una paz duradera para volver a creer de verdad en nosotros mismos no en que misiles y  bombas nos van a resolver los problemas.

Es por esto que yo creo que como una de las muchos líderes y liderezas de este país,  que es una obligación, un deber, un imperativo ético asumir  la defensa de la paz,   la defensa de la vida..  Yo estoy convencida de que este es un país mas decente, este es un país mejor, y nos debemos asegurar de que esa promesa de paz se cumpla cuanto antes.

Nosotros y nosotras  somos  capaces de encontrar una cura que no solo signifique amputación!
Podemos aliviar esta nación del oprobio de la violencia!
Las voces de las colombianas y  colombianos se escuchan desde  oriente a occidente, y del  norte al sur exigiendo  la paz! Nuestro futuro, nuestra promesa  no puede ser negado! la paz la queremos  todas y todos en Colombia.

Como no va a ser más ético!  Que en lugar de gastarnos 5000 millones de dólares en armas, los destinemos a pagar la universidad a  más de medio millón de colombianas y colombianos jóvenes que son el presente y futuro de este país. O más aun haber invertido en mejorar nuestras instituciones universitarias o estimular la preparación de nuestros jóvenes en países con tecnología de punta que nos permitan avanzar en el conocimiento y la ciencia, en el manejo de otros idiomas.

Como no va a ser mejor en invertir en las niñas, los niños y  las y los jóvenes de este país y prepararlos para que enfrenten el futuro que implica la globalización

Como no va a ser mejor quitarles la materia prima que utiliza la violencia; invirtiendo pero de verdad con programas serios que impulsen el progreso  en las zonas rurales y en las comunas populares  de las ciudades de nuestro país.

Como no va ser mejor! mejorar la infraestructura de nuestro país, que toda Colombia tenga agua potable, que todos tengamos acceso a energía eléctrica, que tengamos acceso digno a salud, educación, techo y trabajo. Estamos en un país con áreas y condiciones de vida que se encuentran en el siglo pasado y la solución que estamos utilizando, el programa que estamos utilizando  para solucionar  es del siglo 19 necesitamos un programa incluyente, un programa ciudadanía del siglo 21

Por eso en este país necesitamos viva   la Esperanza y llevarla a la certeza de que vamos a poder alcanzar  la  paz. El acuerdo humanitario es solo un peldaño y el camino puede ser muy largo pero no debemos desfallecer. Son ejemplo  de vída dirigentes como ALFONSO LOPEZ MICHELSEN que recorrió el ingrato camino por visibilizar el sufrimiento de las víctimas del conflicto; en decenas de escenarios anduvo el país acompañado de las esposas, esposos, padres, madres hijas e hijos, amigos y amigas que vieron sus últimos días en la entrega altruista por mantener la esperanza.

Las colombianas y colombianos hemos aprendido a resistir, a derrochar imaginación para continuar viviendo, amando, soñando esas son unas de nuestras fortalezas, coloquémoslas al servicio de la paz.

Necesitamos tender manos, lazos, puentes para fortalecer nuestra condición humana, para no desfallecer, para tener la capacidad individual y colectiva de  enfrentar con grandeza y humanidad los retos presentes y futuros.
Un espíritu! Una resistencia a prueba de fuego!! ! a prueba de la desesperanza!!! A prueba de la indiferencia, de la comodidad, de la individualidad y de la inacción.
Nosotras y nosotros  ya tuvimos el entrenamiento!:
Ya hicimos el esfuerzo, ya pusimos las lagrimas!, pusimos la sangre!, los muertos y nuestra voluntad!!   Después de cien años de luto nos estamos dando  cuenta que la violencia no es el camino!!!!

Para  terminar quiero dar las gracias a todas y todos los que me han acompañado en estos años, en este presente. Ellos y ellas han sido mis amigas, mis amigos, mis consejeras y consejeros, han sido el polo a tierra en muchas oportunidades, el bastón en el cual me he apoyado, me han dado la fortaleza  para defender mis ideas…   ideas  que no se pueden ver, ni se pueden tocar, son un acto de fe en el futuro. Un acto de fe en aquella Colombia  sin guerra  … que es la que busco DIA a DIA

Tengo que dar las gracias a mis contradictores y contradictoras, ellos me han permitido ser cada vez ser mejor ser humano.  Estoy totalmente convencida de que los que se oponen a la paz, los que hacen la guerra, en últimas no están en mi contra; están en contra de ese derecho, de ese deber de alcanzar la paz.

Somos una nación!
Que se resiste al oxido del olvido y la desesperanza!!
Somos una nación ¡!!
que se resiste a seguir siendo manipulada y que quiere ser libre y esta lista para ser libre  de violencia!!
Somos una nación!!!
de colombianos y colombianas que DIA a DIA trazamos el camino de nuestra libertad hacia la paz
Somos una nación
de fe y esperanza !!!!
Somos una nación de fe y esperanza !!!!!!

Somos una nación invencible en la construcción de la paz¡¡¡¡

fonte: Wikipédia

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